Herpes Zóster: una condición que va en aumento
El Herpes Zóster es más frecuente en personas mayores de 50 años. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se estima que 1 de cada 3 personas lo desarrollará a lo largo de su vida. El envejecimiento poblacional y las condiciones que debilitan el sistema inmune, como la diabetes, el VIH o algunos tratamientos oncológicos, aumentan el riesgo de su aparición.
Causas: la reactivación del virus varicela-zóster
-
Tras superar la varicela en la infancia, el virus no desaparece: queda “dormido” en los nervios.
-
Años o décadas después, puede reactivarse, generando una erupción dolorosa que sigue el trayecto de un nervio.
-
Factores de riesgo: edad avanzada, inmunosupresión, estrés físico o emocional.
Síntomas principales del Herpes Zóster
El cuadro clínico suele iniciar con dolor o ardor en una zona del cuerpo, seguido de una erupción cutánea característica.
Síntomas típicos:
-
Dolor localizado o sensación de ardor antes de la aparición de lesiones.
-
Erupción de ampollas agrupadas en un patrón lineal o en forma de “faja”.
-
Afectación de un solo lado del cuerpo.
-
En algunos casos, fiebre y malestar general.
El dolor puede persistir incluso después de que la erupción desaparezca, dando lugar a la neuralgia posherpética, la complicación más temida.
Complicaciones frecuentes
-
Neuralgia posherpética: dolor neuropático que puede durar meses o años.
-
Herpes zóster oftálmico: cuando afecta el nervio ocular, con riesgo de pérdida de visión.
-
Infecciones bacterianas secundarias en la piel.
-
Disminución de la calidad de vida por dolor crónico y trastornos del sueño.
Estudios publicados en el Journal of Infectious Diseases muestran que hasta un 30% de los pacientes mayores de 70 años desarrollan neuralgia posherpética tras un episodio de Herpes Zóster.
Prevención: la importancia de la vacunación
La mejor estrategia para reducir la carga de la enfermedad es la vacunación.
-
La OMS y los CDC recomiendan la vacuna contra Herpes Zóster para adultos a partir de los 50 años.
-
La vacunación reduce significativamente el riesgo de padecer la enfermedad y de desarrollar neuralgia posherpética.
-
En Colombia, la disponibilidad de vacunas ha aumentado, y cada vez más EPS y aseguradoras las incluyen en planes de prevención.
El rol del dermatólogo en el diagnóstico y manejo
Los dermatólogos son profesionales clave en:
-
Diagnóstico temprano, diferenciando el Herpes Zóster de otras erupciones cutáneas.
-
Prescripción de tratamientos antivirales como aciclovir, valaciclovir o famciclovir, que deben iniciarse en las primeras 72 horas para reducir complicaciones.
-
Manejo del dolor agudo y coordinación con especialistas en manejo del dolor si se desarrolla neuralgia posherpética.
-
Educación al paciente sobre prevención y autocuidado.
Herpes Zóster y salud pública en Antioquia
En regiones como Antioquia, con una población en proceso de envejecimiento, el Herpes Zóster se convierte en un desafío creciente. SADE, al promover la educación médica continua y la prevención, contribuye a que los dermatólogos locales estén preparados para identificar y manejar adecuadamente esta condición. Además, campañas de información apoyadas por sociedades médicas pueden ayudar a sensibilizar a la comunidad sobre la vacunación y la consulta temprana.
Conclusión: prevención y atención temprana
El Herpes Zóster es una enfermedad prevenible y tratable, pero con alto impacto en la calidad de vida. La consulta temprana con un dermatólogo es fundamental para evitar complicaciones graves. Desde SADE, el llamado es a fortalecer la educación sobre esta condición, fomentar la vacunación y garantizar que los especialistas cuenten con las herramientas para brindar atención oportuna y de calidad.
Fuentes consultadas
-
Johnson, R.W., et al. Herpes zoster epidemiology, management, and disease and economic burden in Europe: a multidisciplinary perspective. Ther Adv Vaccines (2015).
-
Yawn, B.P., et al. Incidence and complication rates of herpes zoster among older adults. J Infect Dis (2013).



